martes, 2 de agosto de 2011

El compromiso no es conmigo…es con Dios...


 

En los años que tengo de cristiano he escuchado esta frase en innumerables ocasiones. Por lo general es utilizada como algo motivacional, de empuje, de no tirar la toalla respecto a algo que dijimos que haríamos o algo referente al ministerio.

Pero después de haber probado la Gracia de Dios, la cual nunca alcanzaremos a comprender de manera completa (pero de la cual disfrutamos), y de leer acerca del mensaje central del evangelio, del primer mandamiento y del mensaje de Jesucristo, he llegado a la conclusión de que es una frase completamente errónea.

Hasta el día de hoy no leído esa frase en Biblia…

Según el diccionario, compromiso significa: obligación contraída, promesa, contrato…etc.

Y siempre que la he escuchado, ha sido pronunciada por algún pastor, líder, anciano, jefe, patrón, dictador…etc...(O como sea), el cual busca una respuesta positiva de la gente para realizar alguna tarea ministerial, eso es en el mejor de los casos. Pero si me permiten decirlo de manera más directa, es también utilizada para mantener a los congregantes y/o servidores bajo un yugo que no es bíblico, y que si me apuran un poquito más, suena hasta chantajista y arroja una percepción incorrecta de un Dios de amor. Al decir que "el compromiso no es conmigo, sino con Dios", estamos diciendo algo así: "hazlo, porque si no lo haces, "Dios te va a castigar" o "Dios no te va a bendecir".

Lo que si encuentro en la Biblia son los pactos de Dios: pacto mosaico, davídico y el nuevo pacto. El nuevo pacto puede ser encontrado tanto en el Antiguo como en el Nuevo testamento y fue establecido por Dios. Cuando Israel comenzó a desobedecer y quebrantar el pacto antiguo, Dios prometió que un día establecería un nuevo pacto con Su pueblo que sería diferente del pacto antiguo que habían quebrantado: "todos me conocerán...porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordare más de su pecado" Jer 31:27-34. En este nuevo pacto se prometen las bendiciones que el anterior no podía proveer: la regeneración o nuevo nacimiento, el perdón completo de los pecados, un conocimiento íntimo de Dios y la seguridad de que este nuevo pacto es inquebrantable. Las promesas del nuevo pacto significan el cumplimiento de todos los propósitos redentores que Dios estableció en el pacto de Gracia, que puso fin a la maldición de la caída y proveyó salvación completa para nosotros.

Jesús es el cumplimiento del nuevo pacto y la muerte en la Cruz y su resurrección convirtió en obsoleto el antiguo pacto (Heb 8:6-13; 9:11-15). Cristo cumple todas las promesas y los propósitos de los pactos anteriores.

Entonces no hay compromiso alguno que tú y yo podamos hacer para agradar a Dios. Y si lo hubiera, no hay manera de que seamos capaces de cumplirlo. Los compromisos, obligaciones, responsabilidades y demás cosas que se nos han enseñado como formas de obtener el favor de Dios, bendiciones de Dios y evitar el castigo, son solo desviaciones de la Gracia. La única forma de agradar a Dios es por medio de la fe en Jesucristo, por que El es el único que puede cumplir completamente todo en todo.

Debemos de entender que en el nuevo pacto ya no existe ese intercambio de bendición por medio de la obediencia que existía en el antiguo pacto. Si alguno cree que aún es así y sigue enseñando acerca de Deuteronomio 28 como la forma de obtener bendición, creo que también debería en enseñar que todos nos debemos circuncidar (requisito del antiguo pacto…auch!).

Sé que suena tonto, pero así es. ¿Por qué mejor no enseñar acerca de Aquel que es el resplandor mismo de la Gloria de Dios? (Heb 1:3), ¿por qué no enseñar que por medio de Cristo hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual? (Efe 1-2).

Como líderes, no podemos enseñar a los demás acerca de ese intercambio de bendición por obediencia para nuestra conveniencia, ni para que la gente diezme, ni para que ofrenden, ni para que asistan a seminarios, campañas, reuniones, congresos, festivales, actividades y ni siquiera para que asistan a una congregación, todo eso es resultado de la primera y más básica enseñanza de la Biblia, el primer mandamiento...

Y es nuestra tarea enseñarles que no hay nada más importante que esto: "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas", y el segundo "ama al prójimo como a ti mismo", como consecuencia lógica y natural del amor de Dios. (Marcos 12:30-31)

El servir y comprometerse con la iglesia local es resultado de amar a Dios, si no es así, es religión vana lo que practicamos. No estoy diciendo que no sea bueno ser parte de un ministerio y respaldar al liderazgo en las diferentes actividades que cada congregación tiene, pero debe ser resultado del amor y nunca resultado del chantaje, siempre teniendo presente que nuestro si debe de ser si y nuestro no debe de ser no, sirviendo siempre con gozo y alegría, por agradecimiento y no por buscar obtener algo que ya ha sido dado, sabiendo que todo es resultado de Su Gracia.

En la Biblia no se nos invita a comprometernos con Dios, sino a amarle y a crecer en gracia y en el conocimiento de Jesucristo. 2 Pedro 3:18.


 

P.S. creo que haré segunda parte…


 

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